Construyendo Oceanos Azules

Estas navidades me regalaron un kindle, estoy encantado. Leo todo lo que pasa por mi ordenador 🙂 libros, informes, curiosidades… es una maravilla. Llevaba tiempo queriendo leer este libro: Blue Ocean Strategy, pero no me decidía a comprarlo porque no soy un gran lector de libros de negocios y tenía que ir a la casa del libro (lo que me gusta una vez estoy allí, pero me da pereza).

Tengo una cosa clara, el kindle será para la industria editorial lo mismo que el iPod para la industria de la música. Pero eso dará para otro post seguro :-).

Volviendo al tema, el libro trata sobre estrategia empresarial, enfocandose en dos tipos:

  • La estrategia de los Océanos Rojos: competir en mercados y productos muy competitivos en los que se gana dinero por eficiencia y presión en los precios. Tal y como lo definen ellos “mercados muy explorados en los que la competencia feroz tiñe de rojo sus aguas”.
  • La estrategia de los Océanos Azules. que lleva a las empresas a generar un nuevo espacio de mercado haciendo irrelevante a la competencia, creando y captando nueva demanda donde no existía.

El libro trata de explicar las ventajas de esta última estrategia y de como orientar a la empresa en la búsqueda de esos océanos azules. Ponen como ejemplo “El Circo del Sol“, que cogió lo que más atraía  del sector del circo (la carpa, los payasos y los equilibristas) y lo mezcló con todo aquello que atrae del sector del teatro (Una historia con hilo conductor, la comodidad de sus butacas, el halo cultural…) creando un nuevo producto que atraía a todos aquellos que podían ir al circo y a los que iban al teatro, con un precio más alto (más cercano al del teatro) y con unos costes menores, pues se quitaba la parte más cara del circo: animales, transporte de animales, veterinarios, permisos…

Este es un ejemplo, pero yo voy a tratar de explicar un poco más entrando en un sector que es un océano rojo desde hace años pero que ahora ya está tiñéndose de granate y borgoña…

El sector de directorios locales (páginas amarillas, qdq, pages jaunes, 11811, europages, thomson local, yell…) era un océano azul gigante antes de la llegada del uso masivo de Internet para la búsqueda de información.

¿Cómo eramos antes?

Las páginas amarillas se entregaban en todas las casas, garantizándose así la audiencia. Si alguien quería encontrar un número de teléfono, una empresa… tenía que recurrir a las guías de papel (o a llamar a un 118)

Igualmente si teníamos una empresa, teníamos que estar en las quías amarillas para que alguien nos encontrase, porque tenían toda la audiencia.

Las empresas pagaban un coste fijo alto por estar en las páginas amarillas que variaba en función de la posición y el destacado.

No te garantizaban negocio, pero eran los líderes y si querías conseguir clientes tenías que estar ahí.

¿Cómo es hoy?

llegó Google y su uso masivo para búsqueda de información. Todo el mundo usa Google para buscar, ya no hacen falta las páginas amarillas. Llegamos al Océano Rojo

Las guías amarillas (Yell, QDQ, todas…) compiten en SEO para capturar el tráfico de las búsquedas en Google y llevarlas a sus páginas online. Los usuarios que antes utilizaban las guías de papel se han rendido, ante algo mejor,  al todopoderoso Google. Por tanto la lucha por las posiciones de SEO es encarnizada.

Además quieren llevar su producto de papel (págame por aparecer y págame más por aparecer destacado) a Internet. No te garantizo nada pero soy líder. FALSO, el líder de la búsqueda de información es Google.

¿Cómo innovan?

van por dos lados, por la parte de usuario intentan crear una mejor tecnología de búsqueda e invierten montañas de dinero en búsqueda en lenguaje natural intentando competir con el Rey Google. Y, al mismo tiempo  por supuesto, invierten en SEO para conseguir estar arriba en las búsquedas del mismo buscador.

Por la parte de cliente, aparte de seguir vendiendo lo de siempre, van e intentan vender dos novedades:

  • Páginas web “baratas” y basadas en plantillas : que venden como muy posicionables en Google.
  • Google Adwords: el producto a coste variable de G que les garantiza audiencia a las páginas web que les venden.

Si me lo permitís: estratégicamente impecable. Van directos hacia el iceberg, como el Titanic.

Una empresa de comerciales se pone a competir en tecnología de búsqueda con la “mejor” tecnología de búsqueda del mundo. Y además venden el producto de esa empresa y venden otro producto con el estupendo argumento comercial de que así le encontrarán en Google.

Yo estoy encantado de que ellos sigan navegando por sú Océano Rojo, mientras nosotros nos dedicamos a buscar y desarrollar nuestro propio Océano Azul.