El Emprendedor Incomprendido

He oido hablar muchas veces sobre “la gestión del talento” a socios, jefes, gente haciendo un master… y también lo he leido en algún que otro libro de esos de gestión empresarial. Creo que gestionar equipos y personas es la tarea más difícil de una empresa, y en un sector como en el que nos movemos mucho más aún, pues la cantidad de ofertas que recibe una persona de talento (con valía profesional de verdad) hace que se piense mucho si quiere seguir en un sitio o probar algo nuevo.

Este post lleva en mi Draft desde hace más de un año y podría hablar de FON o de cualquier otro Proyecto con dinero y con aire 2.0, pero en el fondo de lo que quiero hablar es de la Destrucción del Talento

¿Qué es lo que lleva a personas de talento dejar una empresa?

El problema surge desde el inicio. La contratación en sí ya es un tema extraño, en este caso el emprendedor te promete acciones, que te va a dejar desarrollarte como quieras y que te vas a forrar en un par de años, a cambio te exige un compromiso cuasi personal y un salario por debajo de lo que cobrarías en una multinacional a precio de mercado. Pero como tienes acciones, en la empresa hay dinero y se supone que vas ganar mucho más en el futuro…

El ambiente, incialmente todo es perfecto: viajes, ofinas de diseño, última tecnología, gente joven, buen rollo, cañas y fiestas por doquier.

Pero el tiempo pasa y la gente se cansa de fiestas, viajes y de vivir para el trabajo. Porque el trabajo tiene que salir; y eso requiere dedicación, seriedad y compromiso. Y aparecen momentos que hacen que la start-up se parezca a una empresa normal como en las que has trabajado otras veces.

En cuanto las cosas vienen un poco más torcidas y hay que trabajar sale a relucir la peor cara del emprendedor, que quiere gestionar el talento, pero que es incapaz, porque a él lo que se le da bien es lo de las ideas y/o lo de levantar pasta. Este es un momento complicado porque esta versión de tu jefe, no se parece en nada a la que te contrató y aparecen los lados oscuros.

Además de un tiempo a esta parte, y como siempre tiene mil ideas, el glamour se va para otro área, que se dedica a satisfacer las ansias de lanzar cosas del emprendedor, y en vez de centrarte en tu negocio core se dedica a hacer cosas diferentes (como pseudo-twitters, pseudo-diggs y otras más por ejemplo). Y las fiestas y el buen rollo se van para allá, porque tu tienes la presión del negocio que de verdad importa, las ventas.

Y encima el tiempo sigue pasando, y no ves que las acciones se vayan a materializar, ni que estés haciendo lo que querías hacer, ni que te vayas a forrar ni a poder jubilarte anticipadamente.

Y el emprendedor un día se levanta y resulta que el talento ha dimitido y se va, y la empresa queda en una situación comprometida porque no ha sabido gestionar el talento, ha destruido el talento.

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