Iatrogenia y COVID-19

Conocí el concepto “Iatrogenia” al leer un libro de Nassim Nicholas Taleb, Antifrágil. Él trata de aplicar el concepto a cualquier ámbito de la vida, pero la verdad es que el término “iatrogenia” tiene un origen directamente médico y sanitario:

La iatrogenia es un daño no deseado ni buscado en la salud, causado o provocado, como efecto secundario inevitable, por un acto médico legítimo y avalado, destinado a curar o mejorar una patología determinada. Deriva de la palabra yatrogénesis que tiene por significado literal ‘provocado por el médico o sanador’.

Cuando hablo con conocidos médicos/sanitarios y te cuentan cosas de como se está gestionando el tema covid en hospitales, atención primaria… te das cuenta de como el concepto iatrogenia es una realidad palpable e imparable y asociado a cualquier tipo de infección por bacterias, virus… y mucho más.

No soy yo el que vaya a decir que los sanitarios hacen mal su trabajo, faltaría más. Les presupongo el deseo y el empeño de hacer lo mejor para con sus pacientes. Pero la historia está plagada de situaciones en las que errores sanitarios no intencionados producían muertes. Y como siempre digo, médicos, como informáticos y abogados, los hay buenos, malos y regulares.

Una de esas situaciones se dió con el Doctor Ignaz Semmelweis, a principios del Siglo XIX, en un mundo en el que aún no se sabía de la existencia de los gérmenes y bacterias él insistía en la importancia de lavarse las manos. Aunque no consiguió convencer a la mayoría de sus colegas e incluso acabó en un manicomio, donde falleció, llegó a ser eventualmente conocido como el “Salvador de las Madres”. Una historia real que puedes conocer mejor leyendo este artículo de la BBC.

Si no leíste el artículo que escribí en Mayo sobre la gestión del corona virus, este debiera ser el momento de hacerlo antes de continuar. Como decía en ese post, mi experiencia no es más que la de una persona que a diario gestiona un gran volumen de datos totalmente heterogéneo y operaciones alrededor de esos datos. Vivo entre estimaciones, tendencias… y busco la manera de gestionar procesos. Y, modestamente, se me da bien.

Hay una serie de datos clave a tener en cuenta y analizar para entender porqué hablo de “iatrogenia” y porqué creo que los hospitales y residencias volverán a colapsar por el/la COVID-19 si no se hace nada al respecto.

– 27.321 fallecidos en esa fecha (15 de Mayo, luego muchos más según lo mires)
– Más de 50.000 sanitarios infectados (suma el personal no sanitario de los hospitales…).
– El 22% de todas las infecciones (detectadas) fueron sanitarios
– El 95% de los fallecidos tenían al menos una enfermedad previa
– El 87% de los fallecidos tienen más de 70 años

A estos datos, que son objetivos y cuantificables, le voy a sumar información obtenida de conversaciones con médicos:

– Hospitales de provincia 100% COVID (Todas las camas de todas las plantas).
– Según ellos es imposible evitar que haya infecciones en los hospitales (extrapola a centros sanitarios y residencias).
– La media de personas intubadas en UCI por COVID es de más de 30 días, cuanto más mayores, más tiempo.

– Hoy, en Septiembre, ya hay plantas enteras en Hospitales dedicadas a enfermos COVID.
– Hoy ya hay rebortes importantes en Residencias de Ancianos y muertos.
– Hoy ya hay un porcentaje de enfermos por COVID relevante en UCI. Pequeño aún pero creciente.
– Hoy ya hay transmisión comunitaria de COVID en los Hospitales.

A día de hoy se hacen cientos de miles de PCRs y pruebas serológicas a jugadores de fútbol, empleados, profesores, habitantes de poblaciones y demás. Pero sin embargo no se hacen pruebas serológicas ni PCRs semanales a sanitarios de hospitales, centros de salud o residencias de ancianos. Sólo se hacen cuando ya hay síntomas.

Esto me recuerda a cuando estudiaba Informática en la universidad. Por aquel entonces la manera de limpiar un virus de tu ordenador windows, era disponer de un disquete de arranque “limpio” con el antivirus instalado. De ese modo, como el ordenador había arrancado desde el disco, el virus no se había ejecutado y se podía utilizar el antivirus para limpiar los ficheros infectados.

Había algunas veces que aunque utilizaras esta técnica, el ordenador seguía siempre infectado. No eliminabas el virus, y te volvías loco, porque lo habías hecho todo bien.

¿Cómo podía ser que no el ordenador se limpiara?

La respuesta era más sencilla de lo que cabía esperar: el disco de arranque estaba infectado y eso hacía que la infección fuera permanente. La solución a la infección era el problema, el propio sistema se reinfectaba.

La solución a la infección era el problema, el propio sistema se reinfectaba

Con los hospitales y el/la COVID-19 ocurre lo mismo: El propio sistema se infecta y puede colapsar.