La Liturgia = la venta

Cuando empezó el año me propuse escribir un post a la semana durante este 2013. Evidentemente no lo he cumplido pues este es el primer artículo de este año :-). Voy a intentar redimirme y ver si consigo recuperar la media de un post semanal antes de final del primer semestre, aunque me salgan más cortitos… Este de hoy no tiene nada de tecnológico y bastante de venta del producto (que me perdonen los que no les guste la comparación que voy a hacer).

Hablando de redimirme, voy a empezar por hablar de la Liturgia (Religiosa en este caso), que son unas fechas apropiadas para ello tras la Semana Santa. No me puedo considerar una persona religiosa (aunque tampoco soy un talibán anti-religión), pero sí que le tengo el respeto que (creo) le debo a todo lo relacionado con la religión. Como casi todos los de mi generación estoy bautizado y he hecho la comunión, pero ahí se acabó. Sólo paso por una iglesia en bodas y funerales (una ceremonia, se entiende).

No me parece mal la iglesia, pero creo que aunque tenga un buen fin (un buen producto) no ha adaptado a los nuevos tiempos su Liturgia (la venta de su producto…).

Creo que realmente lo que me molestaba era ir a misa, no me gustó nunca. Yo lo que quería los domingos por la mañana era ir a jugar al futbolín a los recreativos. Al principio iba a misa con mis padres (obligado claro) y luego, cuando iba sólo, me obligaban a ir mis padres y me preguntaban de que había ido el sermón para ver si me la había fugado o no. Para mi ir a misa era un rollo. En mi generación todos hicimos la Comunión, pero ya la mayoría de mis amigos no hicieron la Confirmación.

El otro día hablando con un conocido, me di cuenta que el problema de la Iglesia es el mensaje (el discurso de venta) y las personas que dan ese mensaje, los sacerdotes (vendedores). Mi amigo tiene una hija pequeña de 4 años que va a un colegio católico (no religioso, los profesores no son sacerdotes ni monjas). Me comenta que está encantado y que la niña va a casa, pregunta cosas sobre Jesús, la Virgen, Dios… Total que decidieron que la llevarían a la misa del Domingo de Ramos porque la niña quería ir, coger una rama de olivo y ver la procesión. El resultado fue, que la niña dijo que la misa era un “rollo”, todo el rato levantándose y sentándose, rezando… una persona mayor a su lado dormida y una persona (el sacerdote) que estaba todo el rato hablando y al que no entendía que estaba diciendo.

Curioso, una niña de 4 años encantada en clase de religión dada por una mujer (que no es una religiosa) y aburrida ante una celebración como la del Domingo de Ramos realizada por un sacerdote.

La iglesia tiene grandes valores y atractivos por los que las personas nos podemos sentir atraídos:

  • Fuertes Valores como familia y comunidad (me da igual gay o hetero).
  • Ayuda a los necesitados (Cáritas).
  • Tradición, Historia y Arte (Religión, fiestas como Navidad, Semana Santa, catedrales, procesiones…).
  • Festividad (Bodas, Comuniones)

Creo realmente que la Iglesia necesita cambiar cosas: adaptar la liturgia a los tiempos si quiere atraer a la juventud que ahora pierde a chorros, ir eliminando tanto lujo y boato (esos cardenales de purpurados no tienen pinta de pasar necesidades) y adaptar a su sacerdocio. La misa la deberían hacer para personas de toda edad, no para personas mayores. Tendrían que hablar de lo que hace cáritas, de lo que hace esa iglesia por los feligreses, de las necesidades de la gente del barrio e ir difuminando toda esa retaila de oraciones y lecturas sagradas que hacen que un niño/ adolescente/joven no quiera ir a la iglesia los domingos (pero sí quiera ir a clase de religión).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.